Destetar respetuosamente, Semana Mundial de la Lactancia Materna 2016

lactancia maternaEl año pasado por estas fechas os hablaba de nuestra lactancia pasados los dos años. Este, con mucha pena, os tengo que hablar de un destete respetuoso. Mi hija tiene algo más de tres año y medio y aunque aún me cuesta reconocerlo, está prácticamente destetada. Alguna noche me pide teta pero creo que es por una cuestión de nostalgia, de costumbre durante toda su vida, es un gesto tan breve que no creo ni que llegue a sacar leche. Es un proceso lento, se va haciendo mayor, van quedando cosas atrás, aunque sea difícil ir haciendo los cambios, al menos para mí. 

Todo empezó alrededor de los tres años, empecé a pensar en algunas situaciones en que mi hija necesitaba la teta y me entraron dudas sobre hasta qué punto tenía ella que ir haciendo aquello acompañada pero sin teta: dormir, resolver una rabieta o un enfado… Creo que estas dudas surgen cuando empiezas a necesitar hacer algunas cosas que hasta ese momento o no has necesitado o has podido ir salvando, una cena, un compromiso que te hace salir de casa más de lo habitual como un tema de hospital, una reforma…

Supongo que a partir de estos pensamientos, llegó mi agitación en el amamantamiento. Yo salvé mi lactancia gracias a la Liga de la Leche, en realidad gracias a Silvia, mi monitora, a la que tanto debemos muchas mujeres de Madrid. Cuando en las reuniones de la Liga escuchaba hablar de destetes respetuosos no estaba para nada en ese punto y era algo que había olvidado. Cuando mi niña cumplió los tres años y empecé a darle vueltas a este tema (en este momento mi hija tomaba pecho a demanda y hacía como unas seis tomas diarias mínimo), en mitad de mis devaneos sobre este tema escuché a Carlos González explicar algo que me removió mucho.

Eran las Jornadas de Crianza Respetuosa de Rivas y había venido nuestro querido pediatra, resultó que ya había escuchado la misma o casi la misma ponencia en el Hospital de Torrejón un año antes organizado por Con Mirada de Niño. Era gracioso, se le olvidó una palabra a Carlos González y yo sabía cuál era porque tenía allí mis notas de la otra vez.

El caso es que al final de la ponencia, en las preguntas, no sé bien por qué, en un tono un pelín duro comentó algo así como que amamantar a un niño o niña muy mayor era una forma de facilitarnos la crianza, lo dijo con un poco de reproche o así lo sentí yo, no puedo garantizar mi objetividad, uno interpreta las cosas según lo que está viviendo en el momento. Vino a decir que alargar en exceso la lactancia era cómodo para nosotras pero que tenía sentido ir dando autonomía a los niños. Me dejó desconcertada, a mí y a más gente de la sala. Era como que nos liberaba de dedicarles un tiempo de calidad haciendo otro tipo de cosas, no sé bien cómo explicar lo que entendí de aquel comentario, pero fue algo así.

Entonces explicó cómo decía la Liga de la Leche que había que destetar. La máxima es “no ofrecer, no negar”. Eslactancia prolongada decir, no ofrecer la teta en ningún caso pero no negársela si la pide. Así se ha destetado mi hija. Bueno, yo creo que le he podido negar la teta a mi hija en contadísimas ocasiones porque en ese momento no podía o porque ya pasados los tres años la agitación me mataba y no es que le negara es que si se alargaba mucho la toma, le pedía que lo dejara con mucha delicadeza. El nuestro ha sido un proceso consciente en el que con mucho respeto tenía como objetivo que mi hija fuera dejando de tomar pecho de manera paulatina y sin ninguna prisa, ha sido tan dilatado en el tiempo que yo no tengo claro si la he destetado yo o se ha destetado sola porque ya tocaba. Me vendría bien pensar que ha sido lo segundo porque me da mucha pena y aún hoy no dejo de tener muchas dudas con todo esto. Me deja tranquila que ella es capaz de responder con una sonrisa que ya no toma tetita cuando alguien le pregunta y eso que acaba de tener una primita que lógicamente está al pecho todo el día.

Como os decía antes, mi hija mamaba a demanda en cualquier momento, a veces, en situaciones complicadas como después de enfadarnos por algo. A mí estas veces me hacían polvo. Creo que este pudo ser el detonante de todo lo que os cuento. La cuestión es que así es como ella se ha ido destetando. Si se acostumbran a resolver la frustración con la teta y no das otra alternativa, necesitarán teta muy probablemente, es una cuestión de costumbres, los humanos y las humanas somos así. En algún momento hay que romper el círculo. Esto a mí me generaba muchas dudas, como os decía antes y en nuestro caso era algo habitual.

Aquel comentario de Carlos González, me hizo plantearme esa opción de no ofrecer y no negar. Se acostumbró primero a no tomar teta cinco o seis veces en el día y algunas noches que no le ofrecía la teta se dormía sin ella mientras yo le abrazaba. Esto habría que planteárselo, entendiendo que para las y los más pequeños es muy difícil y como dijo Carlos González, esto es una cuestión de cambiar la forma del vínculo que implica estar más presentes. Algunas sabéis de qué hablo, la teta facilita mucho las cosas. Estás hablando con una amiga y tu hija necesita que le prestes atención, te la pones a la teta y terminas la conversación. ¿Os suena? Dedicarle ese tiempo sin teta no te permite hablar con tu amiga. Implica un esfuerzo extra de tiempo, dedicación… Por eso digo lo del vínculo. Conseguir que tu hija deje la teta “no ofreciendo, no negando”, implica adelantarte, tener tiempos de muchísima calidad. Normalmente pasados los tres, si tu hijo o tu hija están jugando contigo no te pide teta. Te la piden porque te necesitan, quieren estar contigo y también cuando tienen hambre o sed si tienen costumbre de tomar antes de comer otra cosa un poquito de leche (recordad que hablo de niños y niñas más mayores). Si salvas esas tres cosas: mimos, hambre y sed, antes de que llegue la necesidad o no piden o piden menos, seguro. Pero hay que estar ahí al cien por cien o más.

Como os decía, yo tenía agitación en el amamantamiento, sentía que era el momento de dejarlo, mi hija ya no es un bebé, aunque a veces me gustaría que lo fuera, después de tres años y medio de lactancia el destete era una opción más que razonable. Aún así, me da mucha pena, lo reconozco, es el final de una etapa muy muy importante de nuestras vidas y cuesta aceptarlo. Hay días en que me pide teta de manera simbólica para dormirse y eso me permite hacer un pequeño duelo con más tiempo. Ya no es un requisito para dormir y jamás se queda dormida así. Es un gesto, nada más, una costumbre que tiene y deja muy poco a poco. Pienso que poder vivir este cambio con tranquilidad es importante. Entiendo que es necesario para las dos. Pensad que este proceso del que os hablo ha durado ocho meses y aún hoy, sea como sea, me pide teta por las noches.

lactancia prolongadaA mi hija le escribí un largo texto sobre este tema que me está removiendo mucho estos días tanto hablar de lactancia y después de recoger otra vez comentarios de mamás después de compartir el post del año pasado en que defendía nuestra lactancia. Una mamá me comentó que también era necesario que alguien hablara del destete, es una fase más de todo este proceso que llega más tarde o más temprano y aunque lo hiciera el niño o la niña sola para la madre supone un duelo a nivel emocional y fisiológico por la cuestión hormonal. A nivel emocional se cambia un vínculo que supone una relación en exclusividad madre-hijo o hija. A nivel hormonal se deja de segregar oxitocina, la hormona de la felicidad y del amor y eso hay que superarlo, en ello estoy. Dejar de producir leche tiene sus efectos en el cuerpo, en la mente y en el alma. Os comparto un trocito del texto más largo que queda para mi hija:

“Han sido tres años y ocho meses de lactancia, un tiempo precioso de mi vida que espero recordar siempre porque ha sido una de las experiencias más gratificantes de mi vida. Lo pasé muy mal al principio porque quería alimentarte, necesitaba poder hacer aquello y nuestro camino fue muy muy difícil. Una vez superado, creo que lo hemos disfrutado juntas. Ojalá tú también lo recuerdes el día de mañana, ojalá si decides ser madre, decidas darle pecho y salvemos así juntas, al menos un poquito, ese eslabón perdido de la lactancia materna. Eso que hace que muchas aprendamos a dar el pecho en los libros y los grupos de lactancia porque hemos perdido todo instinto mamífero. Espero que si llega ese momento, decidas dar el pecho, no solo por esto, sino porque podrás disfrutar de momento únicos como los que yo he vivido contigo, momentos que para siempre serán de las dos. Momentos de dejarnos llevar, desconectar y sencillamente estar a gusto sintiendo que compartíamos algo muy muy importante y que era solo nuestro”.

Es curiosa la naturaleza humana, por un lado estoy hablando de destete y por otro lado no dejo de pensar en un bebé. Pequeñita lo pide continuamente, esto me genera aún más dudas.

Aprovecho para desear, otra vez, una semana de la lactancia materna estupenda a todas las mamás lactantes, cada vez somos más, es una buenísima noticia. Y espero que vuestros veranos estén mereciendo mucho la pena.

¡Feliz Semana Mundial de la Lactancia Materna 2016!

¿Vuestros hijos o hijas se han destetado o están en ese proceso? ¿Te planteas destetar y no sabes cómo? ¿Cómo gestionaste el destete? Si te apetece hablar de este tema será un placer compartirlo.

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9 thoughts on “Destetar respetuosamente, Semana Mundial de la Lactancia Materna 2016

  1. Hola ! Mama de pequeñita hoy descubrí tu blog en una búsqueda desesperada de como evitar que mi bebé de 8 meses se autodestete.Hace casi un mes comenzo con la alimentacion complementaria ,y tengo la sensacion de que eso lo atrapo mas y ahora el pecho pareciera no interesarle demadiado ,note en estos últimos día q mi producción a bajado.El de madrugada y x la mañana busca el pecho ,pero en el resto del día muestra poco interés ,muchas veces la leche baja y el se suelta Necesito ayuda,no la estoy pasando bien.Estoy usando sacaleche para estimular el pecho pero a la hora de la toma el toma poquito y ya se suelta.. Y esto antes no era así .Yo quería darle el pecho al menos hasta los 2 años .Y x tu experiencia y dedicación t escribí desde ya muchas gracias

  2. Muchas gracias mi pequeñita tiene 15 meses y tu blog siempre me ayuda mucho, muchas gracias por ese empuje…. Catalina mi pequeñita se desarrolla como un ser feliz, asi lo siento asi me lo transmite en cada mirada.

  3. Enhorabuena por esos casi cuatro años de lactancia! Que bonito lo que habéis vivido. Un abrazo!

  4. Pon en una balanza y ya tomada la decisión no te sientas culpable de nada. Si avanzas que sea porque ese es tu deseo, si lo dejas, no olvides que le regalaste 18 meses estupendos de salud, alimento y placer. Creo que es y regalazo. Un abrazo fuerte.

  5. Hola, yo soy una de esas mamis que por mas que me he sacridicado y disfrtado de la lactancia con mi hijo, creo que a sus 18 meses estoy notando esa agitacion y ese deseo d destete, me siento bien cuando lo veo tn agusto con su teta, pero a la vez tambien agotada, desquiciada a veces porque ya la lactancia es a toda hora, quizas por mi edad ya 41 aňos que no tenga esa paciencia para poder seguir un poco mas, pero ya mi instinto me dice que debemos plantearnos ya el dejarlo, y no se si sera bueno, o sera malo ya que solo pensar en el momwnto me mata, pensar en esa sepracion y ese vinculo con mi hijo …

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