Nuestro proceso de control de esfínteres respetuoso

control de esfínteresCuando escribí: Lo que todas las personas deberían saber sobre el control de esfínteres,  Operación pañal: consejos para hacerlo de manera respetuosa y ¿Por qué un niño o niña no puede ir con pañal al colegio?, la idea era contaros después nuestro proceso de control de esfínteres. Luego empezaron a surgir otros temas y lo fui dejando. Pasado un tiempo pensé que no era importante contar nuestro proceso, al fin y al cabo es una experiencia personal que no tiene por qué servirle a otras personas. Siempre decimos que cada niño y cada niña es un mundo. Y reconozco que también pensé que era algo de la intimidad de mi hija que no tenía por qué contar.

Pero hace una semana, hablando con mi amiga Marta me comentó que a ella sí le parecía importante que lo contara. Apenas hay relatos de casos donde se afronte este tema de manera respetuosa y saber qué es posible sin “quitar el pañal” favorece que otras familias se animen a afrontarlo así. Creo que tiene toda la razón, así que aquí está. Sé que no son fechas, muy pocas familias estarán planteándose ahora este tema, pero cada niño y cada niña controla esfínteres cuando puede y no importan las fechas. De todas formas cuando se acerque el buen tiempo, os lo recuerdo.

Recordad que partimos de que el esfínter madura cuando está preparado, si quieres leer más sobre esto pincha aquí. Y no tiene por qué ser nuestro mejor, quiero decir que nos puede venir bien, mal o regular. Y ya sabéis que hablamos de procesos respetuosos con el niño o la niña en todo momento.

El verano pasado cuando Pequeñita tenía unos veinte meses, pareció que estábamos en período sensible y compramos un montón de braguitas (grandes por si aquello era falsa alarma) y un reductor para el water. La idea era no usar orinal porque me parecía que era enseñarle a hacerlo en un lugar que no era el habitual y luego iba a tener que aprender en el water, mejor saltarnos ese paso intermedio.  En ese momento ya le empezaba a molestar el pañal y aprovechamos para plantearle como un juego si quería sentarse en el water como mamá, papá, la abuela… En alguna de esas ocasiones (en total fueron pocas) hasta llegó a hacer pis, lo que le llamó mucho la atención y se puso tan contenta. El caso es que en algún momento decidió que ya no se iba a sentar más y se acabó el proceso de despañalización, concepto que le robo a Bei de Tigriteando. Seguramente nos pusimos muy pesados con el tema o le dimos demasiada importancia y dejó de interesarse.

Cuando llegó este verano, Pequeñita no había vuelto a dar señales de estar preparada. En el mes de junio le molestaba mucho el pañal, quería quitárselo todo el rato y aprovechábamos para ponerle braguitas de aquellas que habíamos comprado el año anterior. Hasta qué punto no estaba preparada que cuando se hacía pis, la apartaba del charco mientras iba a por la fregona y había veces que lo pisaba y me decía, “mira, he hecho pis”, como si al pisarlo sintiera que había hecho pis de nuevo. Recuerdo contar esto a mis alumnas como forma de explicarles la importancia de comprender que era un proceso madurativo y que por mucho que yo me empeñara en arrancarle el pañal, no iba a estar preparada en ese momento.

Como las fechas se nos echaban encima, porque está aquello de: “en septiembre por si las moscas tiene quecontrol de esfínteres controlar”, “al cole no se puede ir sin pañal”… Nosotros no sabíamos si íbamos a escolarizar, pero si teníamos que hacerlo porque no quedara más remedio, iba a ser un problema que ella tuviera pañal, aún así, yo tenía muy claro que no iba a forzar la situación.

También, por aquellas fechas, me planteaba si no habría sido un error no comprar un orinal como hacía todo el mundo, las dudas siempre están ahí, no tenemos referente de cómo quitar un pañal sin quitarlo, así que las dudas son legítimas. Creo que fue a principios de julio cuando compré un orinal porque no tenía nada que perder y así, nos quedábamos tranquilos, después de escuchar por activa y por pasiva que lo estábamos haciendo mal y que todos los niños y las niñas tenían orinal.

Las cosas que hicimos para acompañar el proceso.

Os cuento qué cosas hicimos hasta llegar al punto de no usar pañal nunca por el día. Por la noche y en las siestas se lo ponemos aunque a veces se nos olvida y se despierta seca.

  • Explicarle para qué servía el adaptador y el banquito que le pusimos en el water: “puedes subirte ahí y hacer pis cuando tengas ganas”.
  • Explicarle para qué servía el orinal y cómo podía usarlo: en nuestro caso particular fue un error comprarlo, creo que lo ha usado tres veces en total, como forma de experimentación y juego más que como medio para hacer pis.
  • Preguntarle por las mañanas al vestirla si quería pañal o braguitas y respetar su decisión, fuera esta la que fuera y nos viniera bien o mal.
  • Explicarle que como no tenía pañal (cuando decidía ponerse braguitas o quitarse éste), podía hacer pis en el water y que podía avisarnos si necesitaba ayuda.
  • Explicarle que aunque llevara pañal podía hacer pis en el water. Esto es importante, que mi hija pidiera pañal en lugar de braguitas no implicaba que hiciera pis en él. Muchas veces se quitaba el pañal, hacía pis en el water y volvíamos a ponérselo. Creo que esto puede usar útil para ganar confianza si no están muy seguros o seguras con aquello de usar el water.
  • Nunca nunca quejarnos (jo, otra vez) ni chantajear (si haces pis aquí te daré…) ni mucho menos faltarle al respeto (eres una cochina te has hecho pis o caca).
  • No recordarle cada diez minutos si quería hacer pis. De hecho nos hemos relajado muchísimo con esto y muchos de los escapes han sido porque ella estaba tan concentrada en sus juegos y nosotros tan despistados que era inevitable.
  • Respetar que nos pidiera pañal después de varios días usando sólo braguitas. Esto reconozco que me preocupó. En el mes de agosto cuando ya parecía que estaba controlado, el pis perfectamente y las cacas casi al cien por cien, una mañana mi hija se levantó y dijo que quería pañal, “¿estás segura?”, “pero si tú ya no usabas pañal…”, ella quería pañal y con todo el dolor de mi corazón se lo puse, así estuvo dos días y yo preocupada pensando que todo lo que habíamos conseguido se había perdido y a mediados de agosto. Después de esos dos días volvió a pedir las braguitas y creo que hasta hoy.
  • Como habíamos escuchado tantas historias terribles de estreñimientos, encopresis, tratamos en todo momento de que estuviera muy hidratada, tomara fruta, fibra… Hemos sido tan pesados con el tema de la fruta que ella le contaba a sus muñecas que tenían que tomar fruta para hacer cacas. La idea era tratar un posible estreñimiento de manera natural y ha funcionado. De momento, nada de esto.

En nuestro caso, todo el proceso de control de esfínteres ha ido bastante a la par (cacas y pises), lo que pasa que los escapes de lo primero eran más escatológicos, claro. Había escuchado que había niños y niñas que se escondían, que les suponía un problema en comparación con el pis, que se lograba mucho más tarde… Pensé que era posible que las familias sin querer, como un escape de cacas es más aparatoso, les podíamos estar transmitiendo que lo tenían que hacer en casa, que trataran de no hacérselo encima o en la calle… Inconscientemente decimos muchas cosas con nuestro cuerpo y nuestro tono de voz. Y no me digáis que os supone el mismo trance que se haga pis en la ropa o cacas, el olor, el lío que se forma, que se manche el suelo de una cosa o de otra… No tiene nada que ver y los niños y las niñas son radares que captan todo lo que pensamos aunque ni siquiera puedan entenderlo. Así que tratamos siempre de mostrarnos muy neutrales con el tema en cuanto a mensajes verbales y gestuales. Y parece que ha funcionado bien.

autonomía en el cuarto de bañoEs una niña muy pequeña, su cuerpo aún está madurando, tiene escapes puntuales, los primeros días del cole volvía siempre cambiada de ropa a casa (pobre, no estaba para concentrarse en ese tema), pero a fecha de hoy, no lleva pañal nunca por el día, por la noche si pero no suele mojarlo (salvo días puntuales) y más o menos podemos decir que el control es total. Estamos hablando de un proceso de mes y medio desde que ella dio muestras de estar preparada, aunque un mes y medio antes, estábamos nosotros muy pendientes y preguntándole por el tema.

Estamos hablando por tanto de unos dos meses de la vida de una niña, estas semanas se hacen largas, muy largas pero comprenderéis que ocho semanas de proceso mirando con perspectiva no es nada. Tenemos que relajarnos.

Cuando le contaba a alguien que le preguntábamos si quería pañal o braguita por la mañana o después de la siesta o después de la piscina o de cualquier cambio, más de una persona nos ha dicho que no lo entendían, que así iba a llevar pañal toda la vida, que lo estábamos haciendo mal (llevamos tres años siendo padre y madre y todavía mucha gente de esa que nos dice lo que hacemos mal, nunca nos ha dicho que hemos hecho algo bien, mira que son cansinos y cansinas). Hay una cosa que quiero compartir con vosotras, personas que me leéis.

¿Sabéis por qué le preguntaba si quería braga o pañal?

Porque es su cuerpo, su pis y su caca, es ella la que se mancha o se moja si no puede controlarlo. Es ella la que tiene que interrumpir su juego para cambiarla y recogerlo. Y además, me encantaría que ella normalizara que cuando se trata de cosas de su cuerpo, hay que pedirle permiso, ahora y siempre, estoy pensando en el futuro como os podéis imaginar. Me encantaría que ella fuera dueña de su cuerpo al cien por cien y tomara las decisiones sobre qué pasa con él, ¿a ti no? Entiendo que eso debe empezar a plantearse desde el principio.

Más testimonios…

Como decía mi amiga Marta, no hay muchos testimonios sobre cómo acompañar este proceso de control de esfínteres de manera respetuosa, pero los hay, os dejo con uno de mi colega Laura Blanch: La operación pañal que no fue, para que veáis que es posible y además necesario.

Así que solo me queda animaros una vez más a que respetéis los procesos de desarrollo de los niños y las niñas, es el regalo más valioso que podéis hacerles y si sois papá y mamá es una inversión de familia. Un abrazo.

¿Tú también has acompañado el proceso de control de esfínteres de manera respetuosa? ¿Lo compartes con nosotras para que más personas vean que es posible y se animen a hacerlo así? La experiencia de cada una de vosotras puede favorecer el desarrollo de más niños y niñas.

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10 thoughts on “Nuestro proceso de control de esfínteres respetuoso

  1. Pues Noelia, no sabes como te agradezco yo que dedicándote a la educación, tengas este enfoque. En las escuelas infantiles, mayoritariamente, se afronta el control de esfínteres sin ningún respeto y ya en el cole, ¿qué te voy a contar? Me alegro de que te gustara. Un abrazo.

  2. Bravo Soraya, me ha encantado tu post. Como madre y como maestra de infantil estoy totalmente de acuerdo contigo,ojalá todo el mundo tratara este tema (y muchos otros) con el respeto que merece.

  3. En el caso de mi niña no la asusta la caca en sí, normalmente después de hacerla en el pañal quiere verla y la tiramos al retrete con un “adiós caca!”. Otra vez que ha hecho en el orinal o en el suelo(también pasó) tampoco se asustó. Lo que la asustó creo fue el intentar controlar y no poder…se le escapó antes. Por eso lo comentaba aquí, me hizo pensar en lo mal que lo pueden pasar al pedirle o imponerle que hagan algo que no pueden hacer: te quito el pañal, te pido hacer algo que no puedes hacer y muchas veces además te regaño si no puedes. Hay que jorobarse…

  4. Robi, le pasa a muchos niños y niñas, les asustan las cacas, es como si perdieran algo suyo, otros se asustan al ver que aquello dale de dentro de sus cuerpos. No es nada raro aunque no le pasa a todos. Yo entiendo que si normalizais, ella terminará normalizando y ya está. ¡Que el control de esfínteres sea fácil y llevadero! ¡Se nos hacen mayores! Un abrazo fuerte.

  5. Es curioso porque nunca he leído otro caso como el nuestro, pues a nosotros fue su pediatra quien nos dijo que estaba preparada, con 22meses me quitamos entonces el pañal, in pleno movie bre, y so tuve que limpiar pipi ni me acuerdo, las noches fueron secas en seguida también… efectivamente la gente suele hacerlo en verano pero pensando en quién?

  6. Hola, mi niña de 22 meses lleva mucho tiempo interesándose por el tema, no podemos ir nadie al baño sin que quiera acompañar a mirar, incluidos abuelos. Sigue con pañal, a veces avisa que está haciendo pis o caca pero poca veces quiere sentarse en el orinal o en el reductor. Otras muchas se sienta para hacer pis y enseguida se levanta diciendo que no sale. Nosotros no tenemos ninguna prisa y nunca la hemos presionado. Esto para que vea lo que nos pasó justo hoy (ya ha pasado alguna vez que tengamos una sincronía un poco rara). Durante su bañito me dijo que se había tirado un pedete. Enseguida se levanta y me dice que tiene que hacer caca pero afuera….pero no le da tiempo ( mala suerte que estaba un poco suelta), total que hace caca en la bañera. Y empieza a llorar como nunca, asustadisima. Nunca nadie le había regañado ni hecho ningún comentario sobre hacer pis o caca (en verano va sin pañal por casa y cuando le ha pasado solo le hemos dicho que mejor avisar y en el baño), así que ni idea de donde le vino todo este miedo, pero de verdad estaba muy asustada. Yo la he tranquilizado, le he dicho que hizo muy bien a avisar y querer salir pero que hemos tenido mala suerte, que cuando es blandita cuesta más controlar y que no pasaba nada, que se limpiaba y listo. Al final nos reímos, quiso mirar mientras limpiaba y por la noche se lo contó a su abuela. Pero a mi no se me olvida el susto que pasó. Y me imagino si encima vas y la regaña…

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