Superpoderes de las madres

Antes de tener a Pequeñita, incluso aSuper poderes de las madresntes de pensar en ser madre, he sido muy tardía en este tema, yo siempre hablaba de los superpoderes de las madres. Me parecía increíble que mi madre pudiera quitar cualquier tipo de mancha de la ropa, cuando yo era prácticamente incapaz de quitar alguna, por citar algún ejemplo o la capacidad que tenían algunas madres para hacer cientos de cosas en un sólo día y esto, teniendo en cuenta que yo siempre he sido un poco hiperactiva.

En relación a las madres de Madrid, siempre decía que me parecía que había que hacerles un monumento, sin menospreciar a las mamás de otras ciudades. Me refiero con ello a las mamás de las grandes ciudades. Que te llamen porque tu hijo o hija esté enferm@ y te necesite cuando tú te encuentras en la otra punta de la ciudad y llegar puede costarte media mañana, con el transporte, el posible atasco, me parece terrible. Yo me crié en un pueblecito y es todo mucho más fácil. En una ciudad las cosas se complican un poco más cuand,o a este nive,l las necesidades son las mismas, los niñ@s no entienden de distancias, cuando necesitan a su madre o a su padre los necesitan ya.

En cuanto me quedé embarazada, empecé a bromear con que cuando diera a luz, iba a adquirir estos superpoderes de las madres, bromeaba con la idea de que en el mismo momento en que me convirtiera en madre iba a tener la capacidad de hacer cosas que antes no era capaz de hacer. Seguramente fue así, desde luego que como madre haces algunas cosas que nunca te habías planteado antes, pero no fue tan llamativo como yo pensaba. En muchas ocasiones me he sentido muy torpe para realizar cosas, pese a que cada día te vas volviendo más hábil y vas desarrollando nuevas capacidades.

Ahora que Pequeñita tiene 18 meses y que las cosas van saliendo rodadas más o menos, todos los días, empiezo a valorar mis nuevas capacidades que antes no tenía y seguro que otras mamás pueden sentir lo mismo. Esta sensación de que iban llegando los superpoderes la tuve el otro día, claramente. Me encontré bajando a Pequeñita en brazos (porque la mochila se había quedado en el otro coche) mientras llevaba la silla del coche (tenemos dos plataformas en los coches y una silla que vamos pasando de uno a otro) porque no habíamos podido hacer el cambio y estaba en casa, también llevaba la mochila con las cosas de la piscina, las llaves (primero las de casa para cerrar, luego las del coche para abrir) y así, en esta pose bajé en el ascensor y tuve que abrir la puerta de la calle. Es impensable que antes me encontrara en situaciones de este calibre y sobre todo, tantas veces a lo largo de las semanas.

Creo que las supercapacidades empiezan en el mismo momento en que das a luz y pasas como dos o tres días, casi sin dormir. Cuando me pasó estaba extrañada, le decía a todo el mundo que no sabía que se podía estar tanto tiempo sin dormir. Por alguna extraña fuerza de la naturaleza aguantas. Igual que aguantas todo un día de actividades después de una noche complicada en la que apenas has dormido y tienes la capacidad de sonreir porque tu hij@ lo hace aunque por dentro estés al borde del colapso. Ya comenté lo que pasaba con la paciencia cuando una tenía un hijo o una hija. Es asombroso ver como se multiplica la capacidad de esfuerzo y sacrificio  de un persona cuando hay otra que depende de ti y tienes que asegurarte de que todo sale adelante.

Pero además, a estas alturas, ya tengo trucos para quitar las manchas de la ropa casi sin frotar, puedo improvisar una comida saludable y rica para Pequeñita con cuatro cosas que tenga en casa, antes era una odisea. Vuelvo de la piscina un día a la semana con mi niña en la mochila, detrás la mochila con las toallas y dos o tres bolsas de fruta porque aprovecho ese día para comprarla en una frutería que hay cerca. Con las manos ocupadas y muchos kilos encima, me siento como una porteadora de las que sube al Everest, pero no es ninguna hazaña, es mi rutina y el día a día de miles, de millones de madres que sacan adelante a sus hijos y sus hijas de una manera humilde pero heróica, en algún modo.

¿Hay momentos en que te sorprendes de todo lo que eres capaz de hacer desde que tienes hij@s? ¿Cuáles son tus superpoderes?

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photo by: JD Hancock

6 comentarios en “Superpoderes de las madres

  1. Me ha encantado el tema de superpoderes!!!.
    Es increíble lo que somos capaces de hacer y además convertirlo en algo fácil.
    ¿no sois capaces de comer con la mano izquierda (las diestras) mientras toma el pecho derecho?que parece que siempre toca ese a la hora de cenar….
    ¿O cocinar o sacar y poner el lavaplatos con el bebé cogido?
    También he sido capaz de escribir en el ordenador mientras Irene estaba dormida encima de mi.
    Y lo que queda supongo!

  2. Mis superpoderes con mellizos de casi 2 años???????????????. Siempre había dicho a mi madre «eres un agobio de mujer, parece que tengas ojos en el cogote», por Dior, solamente por el sonido se perfectamente que trastada están haciendo mis enanos, 🙂 Mi primer carro no entraba en el ascensor, así que al principio yo solita bajaba a darles un paseo de la siguiente manera, cada uno en un cuco, las ruedas plegadas, su bolso, el mio y una bolsa de la compra para comprar lo imprescindible, todo por separado. Lo montaba todo en el ascensor, cuando llegaba al bajo lo sacaba todo y lo montaba, el problema desmontarlo al subirme otra vez, algún día he tenido que esperar a mi chico cuando llegaba del trabajo o a un vecino, jajajaja, no podía.
    Qué recuerdos, gracias por tu entrada me hace recordar y a pesar del esfuerzo que suponía todo, me encantan mis pequeños.

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