Mi bebé no tiene gases

Los gases no existenSi, aunque pueda sonar raro para algunas personas, Pequeñita no ha tenido ni tiene gases, bueno con esto quiero decir que no le molestan al menos, si los tiene yo no lo sé. Pero no siempre lo vimos de esta manera, al principio, tras su nacimiento dedicábamos horas a sacarle los gases y estábamos tan contentos. Os cuento nuestra experiencia con los gases.

Cuando nació Pequeñita, en la maternidad, en uno de los turnos, vino una enfermera de prácticas muy jovencita y muy apañada que al preguntarle por qué la niña parecía incómoda, nos dijo que eran gases y nos hizo un taller sobre como ayudarle a expulsarlos. Nos enseñó varias maneras, tumbada doblándole las piernas, dándole golpecitos en la espalda, boca abajo… Ya sabéis, todas esas formas. A nosotros nos pareció que nos había dado la solución a todos nuestros problemas.

Cuando llegamos a casa, todo era perfecto, si lloraba le daba teta, le cambiábamos el pañal o le sacábamos los gases y era perfecto, todo iba como la seda y parecía facilísimo. A pesar de que había noches que estábamos de las 3 a las 4 de la mañana dándole golpecitos en la espalda con la mano hueca, nos parecía que todo iba bien porque al final se quedaba relajada y dormíamos todos plácidamente mientras pensábamos que éramos los mejores padres de la historia, «le hemos sacado los gases y se ha quedado relajada». También pasábamos mucho tiempo entregados a esta causa después de las tomas porque Julia normalmente no eructaba y claro, había que sacarle los gases.

Como una es muy friki y lee cosas todo el tiempo, leí un día que los gases eran un invento de Occidente, que en Asia y en África los niños no tenían gases, que el problema era que estaban mucho tiempo tumbados en cunas, carros…, que no todos los niños expulsaban gases después de comer, que si tenían que eructar lo iban a hacer sin tanta maniobra, que con el porteo no era necesario sacar los gases, etc.

Como nosotros porteamos a nuestra hija y, lo más importante, como aquella explicación nos cuadró bastante bien, pensamos que Pequeñita no debía tener gases. Además por aquellas fecha ya estaba muy cansada y con mucha falta de sueño y para mí sacarle gases después de las tomas nocturnas era agotador, probar aquello suponía poder dormirme después de la toma o incluso mientras ella mamaba.

Y ahí se acabaron los gases de nuestra bebé. No creo que el hecho de que yo leyera aquello se los quitara, así es que supongo que tanta maniobra, al menos en el caso de Julia, no era necesaria. Llegamos a la conclusión de que aquellas largas horas dándole golpecitos para sacarle los gases le gustaban porque la tocábamos, le hablábamos, le hacíamos caso y cuando la dejábamos en la cama lloraba no porque aún tuviera gases si no porque quería más contacto y que siguiéramos haciéndole caso. Cuando estaba saciada de mimos entonces se dormía y ya está.

Yo no sé si los niños tienen gases o no, pero en mi experiencia puedo decir que Pequeñita no tenía gases o al menos si los tenía no le molestaban y estoy segura de que nunca le molestaron más que en nuestra mente. Conozco casos de niños y niñas con problemas como el reflujo o intolerancias a alimentos que se revuelven de dolor hasta que se descubre qué les pasa pero eso no son gases y también los hay que lloran y se muestran inquietos para lograr que mamá me coja, me abrace, me dé golpecitos en la espalda mientras yo puedo olerla desde muy cerquita y tampoco son gases.

Si los gases existen o no y si son un problema para los bebés, yo no lo sé, simplemente quería compartir nuestra experiencia.

¿Y qué opina Carlos González de los gases?

En el libro, Un regalo para toda la vida de Carlos González, hay un epígrafe dedicado a este tema, os recojo algunas de las ideas esenciales que recoge el pediatra:

– Los niños y las niñas, igual que las personas adultas pueden tener gases. El gas en el estómago es aire que se ha tragado, se llama aerofagia y es algo totalmente normal.

– Los bebés pueden tragar aire al comer, llorar, chupar un chupete o el dedo… Aunque un exceso de gases es más probable que derive de una digestión pesada más que del aire que se haya tragado.

– También una mala postura al mamar puede generar que se tome un exceso de lactosa más presente en la primera leche que sale del pecho, las grasas salen al final de la toma, por eso es tan importante no limitar los tiempos de la toma para que el bebé sacie realmente su hambre. Un exceso de lactosa supone más gases.

– El aire tragado suele salir en forma de eructo. El aire propio de la digestión no sale en forma de eructo sino de pedos.

– Si el bebé pasa tiempo en posición vertical tendrá más posibilidades de expulsar esos gases. Esto se refiere a cogido en brazos o porteado, porque ya me contaréis como un bebé de pocos meses va a estar en vertical si no es de estas maneras.

– Los niños y niñas tienen poco gas cuando empiezan a llorar y mucho cuando llevan un rato llorando. Carlos González explica que lo que ocurre, a veces, es que el bebé llora porque quiere mimos y cuando lo cogemos eructa porque al llorar ha acumulado mucho gas en su cuerpo. Dirá que no tiene por qué ser que lloraba porque tenía gases y al expulsarlos se ha quedado tranquilo o tranquila.

– Los niños y niñas de pecho si han mamado correctamente, no tragan casi nada de aire, a diferencia del biberón. Pequeñita hizo lactancia mixta durante unos dos meses y medio, el eructo después de un biberón era tremendo, de estos se encargaba su padre que era el que se lo daba. Quizá en los niños y niñas alimentados de fórmula sea más importante este tema del eructo, no lo sé.

¿Qué opinas tú sobre este tema? ¿Conoces algún niño o niña que lo pase realmente mal por los gases? Me encantará saber tu opinión.

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8 comentarios en “Mi bebé no tiene gases

  1. Recuerdo los eruptos después del bibe (nosotras tuvimos que hacer lactancia mixta unos meses), es verdad que había mucha diferencia con la leche materna, pero una vez expulsados con el erupto de después de comer, no había más problema, ni cólicos, ni gases durante la noche o molestias… Es una experiencia personal, claro, cada niño o niña es un mundo.

  2. En la lactancia materna, rara vez hay gases, sin embargo con el bibe si que cogen más aire, con lo que si que es necesario hacerle lo de los golpecitos.

  3. Eso es y con los mimos no sólo mejoramos el estado de sus barrigas sino su carácter, así que todo son ventajas, ojalá más familias se apunten esta «receta». Un abrazo fuerte Yolanda.

  4. Irene tuvo cólicos del lactante un par de meses, que a veces se pasaban tras tras unos cuantos pedos en plan: porrom pon pon pon pon pon pon ponpon…. Con la consiguiente risa por parte de sus amnegados padres.. Jeje. Yo no he llegado a leer el libro de Carlos Gonzalez, pero si que he seguido los consejos de Pilar, matrona de mi centro de salud; además de contarnos en las clases pre-parto, que con la lactancia los gases prácticamente no existen, siempre nos decia que nuestro instinto siempre era la mejor opción ante cualquier duda… Y yo decidí no sacarle los gases tras las tomas, porque me daba la impresión que no eran necesarias… Y menos a ¡las tres de mañana!. Cuando tenía los cólicos que solían ser a media tarde, la cargabamos en la mochila y nos ibamos de paseo. Ningún llanto. A
    la vuelta según la dejaba en el sofá, se desataban sus penas. Conclusión: quería abrazos y mimos. Y yo creo que mientras se pueda debemos achularles todo lo que queramos y nos dejen… Y un poco más!!!.

  5. Yo creo que si tuviese una fisio en casa también diría todos los días, «me duele —-, ¿me haces un masajito?» ¡Que suertuda tu peque! Aunque seguro que algún día le duele de verdad, yo no perdería mi masaje el día que no me duela.

  6. Yo leí el libro durante las primeras semanas de lactancia, por eso me enteré más tarde. Creo que todas las mamás que damos pecho y que tratamos de criar de manera respetuosa,
    recomendamos este libro (Un regalo para toda la vida de Carlos González). A muchas nos ha cambiado de raíz la idea que teníamos en un principio.

  7. Yo me leí el libro de Carlos González, gracias a Soraya, antes de que naciera Irene y estaba prevenida.Nunca le dimos golpecitos en la espalda y la cogíamos y porteábamos a todas horas.Si tenía algún gas eructaba y se tiraba unos pedos de princesa muy considerables.
    Yo puedo decir que gases pueden existir de forma puntual pero Irene no ha tenido ni gases ni cólicos y estoy convencida de que tenerla en brazos ha sido la solución tanto para expulsarlos como para evitar los cólicos si es que existen de verdad….

  8. Pues la verdad no q no se si será cierto lo d Los gases. A mi hija mayor, la lactancia mixta, se los sacaba, pero si no salían en 5 min lo dejaba. A la segunda, con lactancia exclusiva nunca se los saqué, al principio le daba unos golpecitos y con más edad se me olvidaba.

    Lo q si hacía y hago es darles masajes para eliminar gases y cólicos ya q soy fisio, nunca han tenido problemas d este tipo aunq ahora a mi hija mayor d 32 meses me dice todos los dias «Mamá me duele la tripita masajito» a veces tiene gases y después dl masaje se tira pedos y ya está pero creo q la mayoría d las veces es cuento y solo quiere q la toque, xq si no la hago caso al final se le olvida 🙂

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