Motivos para usar una copa menstrual

El uso de la copa menstrual se extiende entre mujeres de toda condición social, los motivos son diversos, tan diversos como ellas. Hoy te hablo de este tema, de algunas opciones que pueden facilitarte la vida.

¿Por qué algunas mujeres se plantean usar una copa menstrual?

A. Facilitarte la vida.

Supongo que hay muchos motivos para usar una copa menstrual, uno de ellos es facilitarse la vida, evitar llevar un neceser tamaño industrial unos días antes de la supuesta fecha de la regla y todos los días de después. Esto es especialmente importante si viajáis mucho. También lo es, si tenéis una vida complicada, esto es seguro si sois madres y trabajáis fuera de casa aunque sea haciendo teletrabajo, los malabarismos en estos casos están garantizados. Hay mujeres que tienen bien controladas estas fechas y están pendientes, de esta forma no les pilla por sorpresa el primer sangrado. Otras, en cambio, van apagando fuegos y el primer día de la regla les pilla poco preparadas muchos meses.

Usar una copa menstrual, te permite dejarla en el neceser que uses cuando viajas o llevarla en tu bolso o mochila, esos que usas a diario sin llevar todo un arsenal de productos.

La copa menstrual, una vez pasados los dos o tres primeros días de regla, según el caso y siempre que hayamos elegido bien la talla, puede cambiarse cada doce horas porque tiene una capacidad mayor, por lo general, que cualquier tampón y porque es una opción cómoda e higiénica si la comparamos con las compresas que están en contacto con la piel y es necesario cambiar a menudo.

B. Cuidar tu salud

Los tampones son una de las causas del Síndrome del Shock Tóxico (SST) que es una enfermedad muy poco frecuente aunque grave, que puede llegar a ser mortal, causada por las toxinas que produce la bacteria Straphylococcus aureus.

Por otro lado, hay numerosos estudios que demuestran que los tampones y las compresas contienen compuestos orgánicos volátiles (COV) y ftalatos con efectos nocivos para la salud que son absorbidos por el cuerpo con mayor facilidad puesto que se colocan en zonas de membranas permeables y en las que se mantienen temperaturas cercanas a los 38 °C.

Si quieres hacer una búsqueda rápida verás que hay muchos estudios que demuestran que estos productos habitualmente tienen dioxinas procedentes del cloro para blanquear los tejidos empleados en su fabricación, como el rayón, que facilitan la absorción pero no permiten que la piel respire de manera adecuada. También hay estudios que aseguran que las compresas y los tampones contienen asbesto, un grupo de minerales utilizado para fabricar tejas, azulejos, planchas de pizarra, cemento, embragues de autos, envases, revestimientos, pintura… El Departamento de Salud y Servicios Humanos, la Oficina de Protección Ambiental y la Oficina Internacional para la Investigación del Cáncer en los Estados Unidos demostraron que los productos relacionados con el asbesto provocan cáncer. La verdad es que existen estudios que desmienten la utilización de asbesto en compresas y tampones y también existen otros estudios que corroboran su existencia como estrategia de mercado. Donna C. Booisseau, de la Universidad de Illinois, indica que: «La industria del tampón incluye asbesto en sus productos con la intención de hacer sangrar más a las mujeres durante su período menstrual y favorecer así el aumento de consumo de esta mercancía». Puedes obtener más información aquí. 

C. Reducir los residuos y respetar el medio ambiente.

Hay estudios que indican que una mujer suele utilizar unas cuatro o cinco compresas normales diarias durante los días de la regla que suponen unas 25 compresas durante un mes, o bien tres compresas normales alternándolo con una nocturna, tenemos así unas 15 compresas normales y 5 compresas nocturnas cada mes.

Un cálculo aproximado nos dice que si una compresa usada pesa unos 5 gramos, al año estaríamos hablando de 65 kg. de basura solo en compresas higiénicas. En cuarenta años esto supone, unos 2.600 kg de basura. De esta forma, cada cien mujeres menstruantes se producen 6.500 kg. de basura al año. En cuarenta años tiramos a la basura 260 toneladas en protección menstrual altamente contaminante y no degradable en nuestro medio ambiente. Recordemos que una compresa tarda en degradarse unos quinientos años, imagina el impacto que puede tener esta cantidad de residuos con este índice de degradación.
D. Aumentar tu ahorro

La copa puedes usarla normalmente durante años. Hay mujeres que se atreven con ella sin ningún otra protección, otras mujeres la acompañan con el uso de salvaslips. Lo hagas como lo hagas, el ahorro está asegurado por motivos obvios. Puedes usarla día y noche. Si decides usar una compresa nocturna, igualmente estarás ahorrando en las horas del día de una manera significativa si pensamos en un período de alrededor de los cuarenta años de media.

¿En qué puedes fijarte para comprar una copa menstrual?

Uno de los aspectos que debes observar es la talla que necesitas. Algunas marcas, tienen dos únicas tallas, una para mujeres que han tenido algún parto vaginal y otras para las que no lo hayan tenido nunca. En otras ocasiones, hay tres tallas o más que te permiten ajustar aún más la copa a tus necesidades personales.

Otro aspecto a valorar es el tipo de material con que está hecha. Vas a tenerla muchas horas en contacto con las mucosas de la vagina, por eso es importante que no estén compuestas por ningún producto que pueda causar irritación o que te pueda perjudicar a largo plazo de alguna manera. Existen muchas opciones de copas fabricadas con materiales ecológicos que, en principio, te protegen de algunos riesgos que ya hemos comentado.

Y por último, el precio. Como siempre, hay mucha variedad, pero los precios son asequibles, más teniendo en cuenta que es un producto que usaremos durante un período bastante largo. Por unos dieciocho euros tienes opciones muy interesantes. Los tampones de marca blanda suelen costar algo más de tres euros, por lo que amortizarías la copa en el tiempo que usas seis cajas. Si usas alguna marca conocida, entonces este tiempo se reduce considerablemente porque esos tampones suelen ser mucho más caros.

¿Cómo te organizas con una copa menstrual?

La mayor parte de las copas viene acompañada de una bolsa de algodón para guardarla y transportarla una vez que la limpias adecuadamente durante unas semanas cuando acabas la regla. La idea es que dentro del mismo período, la vayas lavando con agua y a ser posible con jabón neutro. Antes de guardarla al final, es importante pasarla por agua hirviendo para tratar de esterilizarla. Es interesante hervir también la bolsita para aumentar así la higiene también al guardarla.

Yo pienso que la bolsita de tela no es suficiente protección para una copa, tanto si viaja en un bolso como en un neceser lleno de productos: colonias, cremas… Es fácil que esa tela se moje o se manche y estos productos lleguen a la copa. Y también creo que es incómodo gestionar la desinfección de la copa al terminar la regla. ¿Dónde hacerlo? ¿En un vaso con agua calentada en el microondas? ¿En un cazo en el que hervimos agua para luego echársela a la copa?

Sabéis que suelo compartir aquellos productos que conozco y me parecen interesantes por uno u otro motivo. Quiero mostraros algunos complementos a la copa que pueden facilitarte la vida si usas copa menstrual o si no la usas y vas a animarte a probarla.

Una dificultad que te puedes encontrar es que no tengas un baño cerca para poder lavar la copa y hacer el cambio, en cualquier caso necesitarías agua para poder hacer este proceso en las mejores condiciones.

Soluciones a algunas cuestiones que afectan al uso de la copa menstrual

La verdad es que sin todo esto que os voy a mostrar, el uso de la copa ya es cómodo, ecológico y barato, se mire como se mire. Pero si además, puedes facilitarte la vida al máximo, mucho mejor. Te cuento cómo.

Si en algún momento te has planteado que la tela que protegía la copa menstrual no era el lugar ideal para llevarla en tu neceser, eso se puede resolver utilizando una funda, aquí te muestro una de la marca Sileu por la que he conocido estos productos que te muestro y que me parecen de gran utilidad.

Y si no sabías bien como hervir tu copa menstrual, de esta misma marca hay un esterilizador portátil que puedes llevarte dentro de la misma funda que te mostraba antes. Lo llenas de agua, lo pasas por el microondas y listo. Si no tienes este electrodoméstico, puedes hervir agua en un cazo y rellenar el vaso para introducir después tu copa. Existen pastillas esterilizadoras que podrías usar, pero el sistema de hervir agua es mucho más ecológico y es bastante cómodo. Las que sabéis mejor, decidme si es suficiente con hervir y/o cuál es la mejor opción.

Todos estos productos juntos tienen un precio muy razonable, recuerda que estarás haciendo una compra para mucho tiempo. Por menos de treinta euros puedes tener la copa, el estuche y el esterilizador, en el primer enlace que te he dejado. Envían a cualquier lugar del mundo y los gastos de envío son gratuitos si estás en España. Pienso que probar este sistema si aún no te has animado, es una opción, todas las mujeres que conozco que lo han probado no han vuelto atrás. Al final te dejo un enlace para que te informes sobre todos estos productos.

¿Usas copa menstrual? ¿Compartirás tu experiencia con nosotras? ¿Te lo estás planteando? Será un placer conocer tu punto de vista.

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