Sillas de paseo necesarias y cuestionadas socialmente para niños y niñas grandes

Uno de los post que más entradas tienen en mi blog es uno en el que explico cuándo es recomendable pasar a un bebé a la silla de paseo. La indicaciones surgen de un equipo de atención temprana consciente de las repercusiones que tiene ser cuidadoso o cuidadosa con este tema. Esto convive con mi experiencia de ver continuamente bebés sentados en sillas de paseo que aún no están preparados para ir tanto tiempo en esa postura y la prisa porque, más adelante, dejen de usarla cuanto antes que es de lo que os quiero hablar hoy. La prisa, siempre la prisa en la crianza, ¡qué necesidad!
Yo tengo una hija de cinco años que no puede caminar diez kilómetros por el centro de Madrid en un día en que sus padres han decidido ir a pasar el día, de compras o a pasear. Además, puede ocurrir que se quede dormida en un día de comida familiar o con amigos fuera de casa. En muchas ocasiones esto se resuelve con el coche. Si tienes el coche cerca, no hay problema, embarcas a tu familia y te vas a casa. No hay problema hasta cierto punto, la verdad, porque igual no querías irte a casa. Puede ser que tuvieras pensado ir de compras después aprovechando que el restaurante está en una zona que te gusta y a la que no vas habitualmente o te apetecía pasear, visitar un museo o cualquier otra cosa. Por otro lado, moverte con un niño o una niña para pasar el día fuera de casa puede implicar llevar muchas cosas: agua, algo de merienda, un juguete, abrigos, bufandas y otros enseres que cuando entras en algún sitio debes llevar encima dejando ocupadas unas manos que es probable necesites para otra cosa.

En todas estas situaciones, llevar una silla de paseo te facilita la vida de una manera importante. El caso es que en

Tomada de www.maclaren.es

nuestra cultura de niños y niñas que han de crecer rápido y ser mayores lo antes posible, no está bien visto llevar una silla si tienen tres años o más. Si tienen una hermana o hermano pequeño, entonces hay coartada y la necesidad se camufla. Encontrareis al hermano mayor en la silla del pequeño mientras el bebé es porteado o llevado en brazos, veréis a los dos hermanos o hermanas en la silla y también veréis a dos hermanos o hermanas en una silla con los típicos patines para sillas de paseo. ¿Y si tienes más de tres años y no hay un bebé en la familia? Entonces te toca andar o a tu familia simplificar su vida, dejar de dar largos paseos y usar más el coche porque no está bien visto llevar una silla de paseo en estos casos.

Si tu familia es de esas que apenas sale de su entorno más cercano y si lo hace es en coche y sin alejarse mucho de él, estarás más o menos cubierto. Pero si a tu familia le gusta empezar a patear por la mañana y seguir hasta la tarde noche, lo tienen complicado si quieren seguir con las normas sociales establecidas. Seguramente tendrán que cambiar sus hábitos o terminar molidos y con tres hernias porque, finalmente, si deciden seguir con su vida callejera, será inevitable que te lleven en brazos en algún tramo. Soy consciente de que hay niños y niñas que con tres años o cuatro hacen rutas de cuatro kilómetros por el bosque o incluso más. Pero algunos y algunas tuvimos niños y niñas que caminan lo justito y solo si hay un motivo de peso.
Cuando Pequeñita empezó el colegio aún no tenía tres años. Nuestra casa estaba entonces a unos 15 minutos andando tranquilamente. Los primeros días salimos con tiempo y entretenidas con cualquier cosa, hacíamos el viaje alegremente paseando. Pero un día se te da peor y se hace tarde, no tienes esos quince minutos para llegar y no quieres ir en coche. Llevé la silla de paseo algún día puntual a las 9 de la mañana cuando nos pasaba esto que os digo. Un día me vio la secretaria del centro y me dijo que al colegio no se podía ir con silla de paseo. Allí los niños ya eran mayores. “Serán el resto”, pensaba yo mirando a Pequeñita. El caso es que con razón o no, me quedó claro que hay una norma de esas no escritas y que de alguna manera, se estaba juzgando a mi niña al margen de su edad o su capacidad para caminar o correr.

En otros países europeos venden sillas grandes para niños grandes y no de dos años sino de cinco y más, como algo natural. Pero en España, por lo general, tenemos prisa, nos encanta correr y quemar etapas, ya sabéis, quemar la infancia rápido y si me apuras la pubertad también, para llegar rápido a la adolescencia y quedarme ahí estancado o estancada seis o siete años más, porque con la prisa que traigo y sin sentar bien las bases de lo anterior, es difícil llegar un poco más allá sin morir en el intento. Así se nos quedan aparcados y aparcadas en la adolescencia hasta los treinta y cinco, momento en que con un poco de suerte, se independizan. Léase la ironía todo el tiempo, por favor.

El caso es que tener una silla donde te quepa un niño de más de tres años puede darte la vida en determinadas circunstancias, sobre todo si eres tan mala madre o mal padre para llevarte a tus hijos a todos tus saraos, arriesgándote a que se te queden dormidos y no solo en la hora de la siesta. Porque vuelvo a insistir, encerrarnos en casa porque tenemos niños y niñas pequeños es una opción pero no tiene por qué ser la más interesante.
Afortunadamente, no hay que irse a otros países para encontrar una silla que aguante más de quince kilos y poder hacer planes en la línea que os comento. Hay opciones más o menos interesantes, en la foto hay una opción de silla que aguanta hasta los 20 kilos de peso de la marca Easywalker, si quieres saber más pincha en la foto.
Pequeñita fue porteada hasta más allá de los dos años, bien pasada está edad, fue cuando empezamos a amortizar la silla de paseo que en realidad era nuestro coche del principio que apenas habíamos usado. Cuando se nos quedó pequeña, unos amigos nos dejaron una McClaren Techno XT (es el modelo de la foto del principio) que, según dicen sus creadores, aguanta hasta 25 kilos, así que con el ritmo de crecimiento en peso que tiene nuestra hija, estamos servidos hasta casi la secundaria, aquí entiéndase que vuelvo a ser irónica.
Además del peso de vuestro niño o niña si tenéis una vida más o menos activa, os interesa también tener en cuenta el

peso de la silla. Para esto existen sillas de paseo ligeras pero resistentes que te facilitan mucho la vida, para desplazarte y para plegarlas en autobuses, coches, aviones y otros medios de transporte. En el pueblo nos dejaron una que era perfecta para este tema, para niños de hasta tres o cuatro años dependiendo del tamaño, para algo puntual como un viaje, un día de compras o de paseo por el centro. Cuando nos la han dejado ya se había quedado pequeña para nuestra hija de cinco años, pero creo que habría sido una buena opción tiempo atrás. Otro ejemplo de

silla ligera es la de la foto, parece ser que es la más pequeña del mundo según el Libro Guiness de los Récords, se transforma en un pequeño paquete del tamaño de un bolso en dos sencillos pasos. Si pinchas en la foto puedes ver más información.
En definitiva, creo que una silla de paseo liviana para el principio y recomendable para niños y niñas grandes después, os puede facilitar mucho la vida si habéis decidido que sea más o menos intensa, si os movéis, pasáis el día fuera de casa con vuestros hijos e hijas, hacéis visitas culturales, etc. Vuestras espaldas os lo agradecerán, cualquiera que tenga niños de 3, 4 y/o 5 años sufre varias veces a la semana el peso de sus cuerpos durante más tiempo del que pueda recomendar cualquier fisioterapeuta que se precie. ¿Es así o no? Y todo porque en el fondo hay esa idea de que los niños mayores tienen que ir caminando y no deben ir en silla de paseo, como si esto dependiera simplemente de querer que sea así.
¿Utilizas silla con tus hijos e hijas de más de tres años? ¿Te parece apropiado que un niño de cinco años vaya en silla de paseo? ¿Has tenido que modificar mucho tus hábitos porque tus niños o niñas son pequeños? Si te apetece, puedes dejar un comentario con tu experiencia o tu recomendación. Muchas gracias por adelantado.
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12 thoughts on “Sillas de paseo necesarias y cuestionadas socialmente para niños y niñas grandes

  1. Pues claro que sí, cada familia gestiona de la mejor manera que sabe este tipo de cosas, no sé por qué todo el mundo opina y muchas veces para poner pegas. Un abrazo Inma, gracias por compartir tu experiencia aquí.

  2. jeje, mi peque con 2,5 años, más de 10 kilos y problemas para caminar una vez me dijeron “ya es muy mayor para ir en silla” y le solté “tiene problemas para caminar…”
    Nosotros ir a la escuela sería imposible sin carrito, tardamos casi 30min andando deprisa, a su paso impensable…
    A veces la gente se mete en lo que no le incumbe, porque evidentemente mi hijo camina, y lo pide, pero también yo quiero poder llegar a los sitios sin tardar la vida, que a él le cuesta mucho más que al resto…. eso no quita que algun día que libro vayamos a pasear a su paso, con muuuuucha calma… y él lleva su carrito, que tb le ayuda a apoyarse. Y como ayuda para la compra, viene fenomenal (yo cuando era más peque acababa llevandole en brazos para tranquilizarle y con la compra en el carro)

  3. Si es que al final siempre tenemos que escuchar opiniones o juicios, para todo! Nuestra silla de paseo viene con nosotros en el maletero allá dónde vamos, y si salimos caminando de casa (salvo que sepa seguro-seguro que es solo una vuelta a la manzana) también viene con nosotros. Pasamos gran parte del día fuera de casa, viviendo la ciudad, y en la cesta llevamos los abrigos, los abrigos extra, comida… El mejor evitador de contracturas que conozco! Mi peque tiene casi 4 años y de momento así seguiremos.

    Un abrazo y gracias por tocar siempre temas tan interesantes.

  4. Magda, te entiendo perfectamente, yo he porteado a mi hija hasta más allá de los tres años de manera habitual, pero es Pequeñita por algo, pesa muy poco. A estas alturas de la película, hace mucho que no puedo ni plantearme portear ni llevarla a caballito. Con la edad de tu niña estaba en el mismo punto, te entiendo perfectamente. Un abrazo y gracias como siempre por estar ahí.

  5. Gracias Marta, al menos me siento acompañada que no es poco. Si es que son cosas que nos pasan a muchas familias, no sé quién inventa las normas sociales que nos dificultan la vida, bueno, tengo una idea, tengo que escribir sobre ello. Un abrazo Marta, gracias por compartir por aquí tu experiencia.

  6. Cuánta razón tienes yo trabajo en un colegio y veo cómo día tras dia se cuestiona a madres y padres que van a buscar y traer a sus hijos en la silla sin pensar en si viven lejos ,y en todo lo que tú has resumido fenomenal en tu artículo

  7. Jajaja..que tema tan original!! Y tienes toda la razón. Cuántas veces me he visto reflejada en eso de llevar a la pequeña en la mochila y a la mayor en la silla de la peque. Nosotros tenemos heredada de su primo (que acaba de cumplir 14 años) una Jane de ruedas anchas y grandes que es una maravilla. La de 5 años cabe perfectamente y en casos de apuros, ella se sienta en el reposapies y la peque arriba. Vivimos en un pueblo de caminos “de vacas” y de barro y estas ruedas facilitan mucho los paseos. Un saludo!!

  8. Cómo siempre hay que hacer lo que diga Vicente! Qué con 3 años los peques van solos a las actividades y caminan eso lo dice la santa madre sabiduría!!!
    Mi hija con casi 4 años camina corre salta y trepa pero no le pidas ir andando al metro, andar al salir del metro y seguir caminando después.
    Necesitamos silla de paseo cuando salimos de paseo largo o de compras o cuando vamos por la mañana a la escuelita. Y o usamos el patín con la silla del pequeño o usamos la silla del pequeño y a él le porteanos o llevamos la silla de paseo que ocupa menos y se pliega (inglesina trip). Buena opción porque se tumba para echar la siesta.
    Así que si las niñas de 4 años necesitan silla de paseo porque por mucho que nos empeñemos no siguen nuestro ritmo

  9. Nosotros estamos medio-deseando que deje de sentir los pinchos que instalan en las sillas de paseo y aguante sentada/dormida dos horas en su sillita, al menos en los viajes jajajaja

    En 1-2 años esperamos empezar a amortizar la sillita, por ahora la tenemos abandonada, eso sí, la Fidella está para jubilar, madre mía, qué trote lleva la mochila. 15 días de viaje porteada, durmiendo y casi viviendo, la espalda está para visitar la consulta del traumatologo.

    Justo el otro día hablábamos sobre varios niños grandecitos paseando por el centro comercial, dos sobre los brazos de sus madres/padres y otro en un carro que nos pareció bastante grande y tuvimos debate matrimonial y casi divorcio. Al final llegamos a un acuerdo que lo mejor y más cómodo al final era una mochila a la espalda. Nos hemos vuelto un poco anti-sillita, por lo incómodo que es cargarla (estamos casi siempre fuera de casa). Eso sí, el carro en invierno es un posa-abrigos y bolsas de la compra maravilloso.

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