Consejos para realizar un período de adaptación respetuoso con la infancia

Período de adaptación¿Es necesario el período de adaptación en los colegios y las escuelas infantiles? ¿Cómo debe ser un período de adaptación desde el acompañamiento  respetuoso de la infancia? ¿Quién debe acompañar al niño o niña en este proceso? A estas y otras cuestiones trataremos de dar respuesta en esta ocasión.
Sé que dije que este martes publicaría la segunda entrega sobre “Motivos por los que niños y niñas deberían participar en los funerales familiares”, pero voy a hacer un cambio, espero que no os parezca mal. Si alguien estaba esperando leer esa entrada que me escriba un correo y se la envío antes de publicarla. La publicación ha tenido muchas visitas pero poca respuesta, a través del blog y de Facebook, creo que es porque es un tema muy duro y genera cierto rechazo. Agradezco mucho el comentario de una suscriptora que cuenta de primera mano su experiencia con el paso de los años, confirmando un poco lo que yo cuento. Para daros un respiro, cambio de tema de manera radical y la semana que viene publico la segunda entrega tal y como prometí.
Estamos en fechas de períodos de adaptación en los colegios y en las escuelas infantiles y estoy escuchando argumentos de todo tipo sobre lo que hay que hacer, si es necesario el período de adaptación o no, incluso que es peor para l@s niñ@s hacerlo. Me preocupa mucho este tema porque creo que es fundamental y más cuando se da en momentos tan tempranos como ocurre en la escuela infantil, de los cero a los tres años. Además, debo confesaros que el pasado curso, a mí misma me convenció una directora de escuela de que no era necesario hacer período de adaptación y aunque a última hora no fui capaz de llevar a Pequeñita a ese centro, porque en el fondo no me parecía adecuado el enfoque, consiguió que pensase que era lo correcto, luego os lo cuento.
A través del grupo de Mamis del Ensanche, del que os he hablado varias veces, llegan dudas y comentarios sobre cómo debe hacerse el período de adaptación, si debe hacerse, quién debe acompañar al niño o a la niña, etc. Las que me seguís y formáis parte del grupo sabéis de qué hablo y habréis leído ya mi opinión, si además estáis en el grupo de Facebook lo veréis por triplicado, lo siento.
El caso es que después de dar mi opinión a una madre sobre este tema, he sentido la necesidad de escribir sobre ello porque creo que es más importante de lo que parece y cuánto mejor actuemos más segur@s se sentirán l@s niñ@s y mejores serán sus desarrollos a nivel socioafectivo. Como la respuesta que le dí me salió del corazón y además me explayé en exceso, comprended que tome tal cual algunos de los consejos que le daba, no deja de ser mi opinión al respecto.
Antes de contaros los detalles, dejadme que os pida que tanto si sois padres, madres o educadoras, toméis las decisiones sobre qué hacer siempre después de haberos puesto en el lugar del niño, tratando de sentir lo que podrían sentir ellos y ellas sin olvidar que tienen menos capacidad para comprender las situaciones nuevas y mucha menos experiencia de vida. En algunos casos es la primera vez que se enfrentan a estar con desconocidos, con más niños o niñas, fuera de casa, etc. Seguro que si lo hacéis así, seréis mucho más just@s.

Período de adaptación, ¿si o no?

Ante una situación desconocida, ¿preferiríais ir sol@s o acompañad@s? Ya sé que a una entrevista o a vuestro primer día de trabajo no os podéis llevar a nadie y lo superáis pero, claro, nosotros tenemos una edad, no es lo mismo. Si pudierais llevar a alguien entiendo que lo haríais, al menos la mayoría. Siempre hay un reducido número de valientes con necesidad de aventura que prefieren ir sol@s a todos los sitios y estas personas también fueron pequeñas y no tenían ningún problema para enfrentarse a situaciones novedosas, si vuestr@ hij@ es de est@s, no habrá problema, pero la mayoría de las personas no somos tan aventureras.
El curso pasado, reservamos en una escuela al finalizar mi excedencia con la idea de tener un lugar donde dejar a Pequeñita si me daban una plaza de mañanas, os recuerdo que soy interina en Educación, en el mes de septiembre. Sin saber bien cuándo empezaría a trabajar y con la idea de seguir con el pluriempleo que había tenido antes de dar a luz a mi hija. La idea era hacer el período de adaptación con tiempo para tratar de hacérselo lo más llevadero posible y no dejarla de un día para otro. No hay que olvidar que en esas fechas tenía nueve meses y es por ahí cuando el miedo a los extraños suele presentarse con más fuerza, pronto escribiré sobre esto. Después de rechazar una escuela, encontramos otra que en principio nos encajaba pero que no hacía período de adaptación, cuando le pregunté a la directora los motivos me contó algo bastante convincente.
Según ella cuando llevas a l@s niñ@s, primero una hora, luego dos y así sucesivamente hasta completar el horario, no se favorece la adaptación sino que se aumenta su estrés porque al no vivir un ciclo completo en el centro, cada nueva tarea les genera dudas y miedos. Por ejemplo, si un día iban de 9 a 10, vivían la asamblea pero no vivían el resto, aunque luego fueran de 9 a 11 y después de 9 a 12, al final, el primer día que se quedaban solos vivían el momento de la comida o de la siesta como algo totalmente nuevo después de haber estado yendo una o dos semanas a la escuela. Para ella, era mejor que vivieran todo el horario completo desde el principio porque así se adaptaban antes, por supuesto, “los primeros días ellas tienen especial cuidado en que se sientan bien, comprendan todo lo que allí se hace, el ritmo es más relajado” y un montón de argumentos más que, a priori, me encajaron.
Hubo muchos motivos por los que a última hora no empezamos en aquel centro, uno seguramente fue esto, aunque racionalmente me encajaba lo que me contó del período de adaptación, cuando me ponía en la piel de mi niña, me daba pavor dejarla allí siete horas así de repente, tan pequeña, en manos de desconocidos. Ahora que soy mucho más consciente de lo que supone una situación así para un bebé y sé mucho más sobre la crianza y la educación respetuosas, comprendo todos los errores que, desde mi punto de vista  a nivel inconsciente, tenía la argumentación de aquella señora.
Tal y como ella planteaba el período de adaptación, su argumentación, podía hasta tener sentido, por eso me convenció. Era igual o más estresante dejar al niño solo allí un día una hora, al día siguiente dos y así sucesivamente que dejarle toda la  jornada. Los niños y niñas de esas edades no tienen conciencia de tiempo, cuando les dices “mañana haremos…”, no pueden estimar cuanto falta para mañana, se les puede hacer una eternidad si es algo que les apetece mucho, el ejemplo claro es el típico “¿cuándo llegamos?” preguntado cada cinco minutos. Cuando dejas a un niño una hora en la escuela y te vas, si lo vive como una situación muy estresante le puede parecer una eternidad, igual que será una eternidad dejarle siete horas, lógicamente sentirá menos estrés una hora que siete y entiendo que por eso se hace así en las escuelas de manera progresiva, pero parece lógico pensar que será muy duro de llevar en ambos casos.
Visto así el razonamiento de la directora no era tan descabellado, aunque había un error de base, para mi gusto. La conclusión de que no era necesario el período de adaptación era un error, el problema era que no se debía hacer el período de adaptación dejándoles sol@s ni una hora ni toda la jornada. Lo razonable y lo respetuoso es que las familias les acompañen en esos primeros días dentro de las instalaciones. Y por eso aplaudo los centros que lo hacen de esta manera. Y había otro aspecto que me generaba desconfianza, si las educadoras eran tan comprensivas y el ritmo tan lento durante los primeros días, ¿qué pasa, que luego ya no lo eran?

¿Por qué deben acompañar las familias a los niños y niñas en el período de adaptación?

Cuando una mamá (o un papá) acompaña a su hijo o hija en la escuela los primeros días, participando de las actividades, charlando con la educadora en algunos momentos mientras le pregunta dudas, está favoreciendo que se familiarice con los espacios, las personas que allí trabajan y los materiales, desde la tranquilidad de que está allí su persona de referencia, es una forma mucho menos estresante de conocer un sitio y habituarse a él. Si además, hij@ y madre (o padre) hacen actividades divertidas, aprenden juntos allí, tendrán una visión amable de aquel lugar, recordarán que es donde hicieron aquella cosa con mamá, es más probable que se sientan bien allí porque tienen recuerdos agradables y esto genera sensaciones positivas. Si l@s niñ@s ven a su madre charlar con la educadora de manera amable y agradable, le transmitimos a l@s niñ@s que “esta es una persona de la confianza de mi mamá”, “me deja aquí porque confía en ella”, “si mi mamá se lleva bien con ella yo también puedo llevarme bien”. No me digais que vuestr@s hij@s reaccionan igual con vuestr@s amig@s que con personas con las que no os lleváis bien y esto intentando disimular.

Por este motivo es importante que os mostréis confiadas y amables con las educadoras en presencia de vuestr@s hij@s. ¡Qué error tan grande el de aquellos padres y madres que en casa dicen delante del niño: “este profesor es un incompetente”. Cuanto fracaso escolar producen argumentos de este tipo. Cuando son niñ@s más mayores, le pierden todo el respeto a su maestro pensando, “éste o ésta, ¿qué me va a enseñar?”.

Y además hay otro tema, que se deje entrar a las familias en las aulas y en las instalaciones del centro es un síntoma de que no hay nada que esconder, de que están seguros de que hacen lo correcto, de que confían en sus métodos y por eso no les da miedo mostrarlos. Para mí esto es fundamental, no quiero asustaros porque la mayoría de los centros hacen así sus períodos de adaptación por cuestiones de logística y nada más, pero hay centros, quiero pensar que los menos, que tienen mucho que ocultar a las familias en cuestión de funcionamiento.

¿Quién debe acompañar al niño o niña en el período de adaptación?

Muchas familias se plantean quién debe hacer el período de adaptación, la mamá, el papá, el abuelo, la abuela… A veces no puede decidirse puesto que depende de quien tiene más facilidad para coger vacaciones esos días en el trabajo y a veces, ninguno puede, con lo que poco poder de decisión queda.
Desde mi punto de vista, si se puede decidir, debe hacerlo la persona con la que más apego tenga la niña o el niño, que suele ser en la mayoría de los casos la mamá o el papá y dentro de estas opciones, mucho más habitualmente, la mamá. ¿Por qué? Pues porque cuando una persona tiene que enfrentarse a una situación nueva le gusta estar acompañado de alguien con quien se siente segura, tiene confianza, con la que ha vivido más situaciones nuevas… Cualquiera de nosotr@s si tuviésemos que enfrentarnos a una situación nueva querríamos que nos acompañase siempre que fuera posible, nuestra madre, nuestra mejor amiga, nuestra pareja… ¿No es así? Pues para l@s niñ@s es igual.
Eschucho a madres y padres que opinan que es mejor que los lleven personas con las que tienen menos apego porque es aparentemente menos traumático para el niño o la niña y tienen razón, pero sólo es aparentemente, habrá que ver como se sienten al pensar que su mamá o papá no les han acompañado a una situación importante para ell@s, qué les pasará por la cabeza. Aunque tengo que reconocer que en muchos casos funciona, pero claro, si lo llevamos a sus últimas consecuencias, podemos pedírselo a alguien con quien el niño o la niña se lleve muy mal, a lo mejor hasta está deseando que le dejen en aquel lugar lleno de niños y niñas, colorines, juguetes… El momento de la llegada puede ser más fácil, más rápido y el niño o niña se puede mostrar liberado cuando llegue ahí, pero cuando se quede solo se encontrará con la situación nueva, los miedos y las dudas sobre por qué su mamá (o su papá) no le acompañó en este trance. Si queréis leer más sobre apego y período de adaptación os invito a leer esta publicación.
El hecho de que vaya la persona más apegada al niño o niña, por tanto, no implica que así vaya a ser más fácil. El hecho de que lo haga la madre no evita que el niño o la niña prefiera estar en casa a enfrentarse a algo nuevo, prefiera la atención personalizada de su familia que compartir a una educadora con otr@s niñ@s… Todas estas posturas que tienen no dejan de ser una muestra de inteligencia y de supervivencia por parte de l@s niñ@s, otra cosa es que tal y como está montada nuestra sociedad su respuesta nos resulte difícil e incómoda, pero esto no es culpa de ell@s. Si nos diesen a elegir, también nosotr@s nos quedaríamos muchas veces en casa al calor de nuestros seres queridos, ¿o no? Y más si es la primera vez que salimos de casa, si hemos pasado mala noche, si tenemos un compañero o compañera que no nos cae bien, si estamos enfermos o incubando alguna enfermedad… Un niño no tiene capacidad para sobreponerse a todo esto de manera autónoma, todavía no.

En este proceso, como en otros, lo más importante es la sinceridad

Y una vez que decidas quién va a acompañar (si la escuela hace una adaptación donde las familias participan) o a llevar a la escuela (si el período lo hace solo el niño o niña), en mi próxima publicación, te daré algunas recomendaciones sobre como afrontarlo.
Lo más importante para mí es que seamos sinceras y honestas con l@s niñ@s. Creo que hay que decir lo que pensamos desde un punto de vista positivo, constructivo y adaptado al nivel de desarrollo y madurez de ést@s. Si quieres saber más sobre cómo hacer este proceso, sobre cómo mostrarnos sincer@s ayudando a su incorporación y desarrollo desde el respeto a través de ejemplos concretos, te invito a leer la segunda entrega aquí.
¿Cómo se hace el período de adaptación en tu escuela o tu colegio? ¿Cómo fue la incorporación? ¿Te está resultando fácil afrontar este período? Me encantará conocer tu vivencia sobre el tema.
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18 thoughts on “Consejos para realizar un período de adaptación respetuoso con la infancia

  1. Ojalá fuera así en todos los centros y tuviéramos medidas de conciliación que le permitiera hacerlo a todas las familias. Me alegro mucho de que tu pequeña vaya a vivirlo así, ya lo sabes. Un abrazo fuerte.

  2. Cuanto nos queda por mejorar en este tema. Nosotros hemos elegido un centro gestionado por las familias fuera de la educación reglada y pública claro.
    Empezamos este curso y uno de los puntos fuertes es el periodo de adaptación.
    La primera semana vamos solo 30-45 min y el acompañante debemos quedarnos con el niño/a. La siguiente semana aumentamos el tiempo y debemos empezar a preguntarles si quieren quedarse allí sin nosotros pasado ese tiempo, dejándoles claro que si quieren pueden llamarnos y les recogemos.
    Así debemos ir progresando hasta que se queden ellos solos por propia voluntad.
    Ojala pudiéramos hacerlo de forma similar siempre aunque eso supone disponibilidad de los padrea que no es posible normalmente con los trabajos yconfianza de los centros y maestros tan reacios a que entremos los padres en las aulas

  3. Ya guapa, no te tortures, tu niño estará bien porque elegiréis un buen sitio para él y además compensaréis después con creces en el tiempo que estéis con él, no tengo ninguna duda. Trata de disfrutar también de la buena noticia que supone el trabajo de tu chico. Ya me contarás pero seguro que todo va estupendo. Un abrazo fuerte y ánimo.

  4. Hola soraya
    He escuchado mucho de zaleo pero no tienen plazas ahora. Me gustaría no someter a esto pero no nos queda otro remedio porque la semana que viene empieza a trabajar mi chico. Uff que dificil es todo esto. Gracias por tus palabras.

  5. Gracias Paulina, que bueno leerte. Que bueno lo de tu chico. Me alegro un montón. Si sentís que no es el lugar donde debe estar vuestro hijo no dejéis de buscar, mejor someterle a un cambio para ir a un sitio mejor que dejarle en un lugar que os genere desconfianza. Al menos así lo veo yo. En Vallecas está Zaleo, todo el mundo habla maravillas de esta escuela y tiene segundo ciclo, esto quiere decir que abarca de los 0 a los 6 años. Hay tantas cosas que cambiar desde mi punto de vista del funcionamiento de las escuelas… Yo intentó transmitir estos valores a los alumnas que son futuras educadoras pero no siempre cala el mensaje y no siempre ellas tienen posibilidad de cambiar las cosas. Yo pienso que al menos, si ellas de lo creen darán, dentro de sus posibilidades, el mejor tratamiento a sus niños y niñas.
    Un beso fuerte.

  6. Hola soraya
    Estamos en pleno adaptación porque
    mi chico empieza la semana que viene a trabajar.
    La verdad es que la adaptación no lo hacen en familia. Si vamos por partes hoy le hemos dejado 2 horas mañana le dejamos comer. No sabia que habia centros que lo hacen. Hemos cogido otro centro que el año pasadoo. Por un lado el centro es mas grande por lo que hay mas y nos dejan que entremos que nuestro hijo hasta el aula. Lo que pasa 2 educadores para 14 niños como pueden con todo y los niños aprenden algo? Esto es quizá otra tema x tu blog. Hoy le han dejado mi chico y luego volvio para darle un beso y la educadora le dijo quevla próxima vez no le dejaria entrar?! Me parece super complicado encontrar un centro cerca de tu casa, que se adapte a las necesidades. No estamos del todo contentos y creo que seguiremos buscando. Si alguien me puede aconsejar si hay centros en vallecas que estan de acuerdo con el apego y que hacen adaptación juntos con los padres ? Soraya segui asi, eres lo mejor ;

  7. Me alegro mucho de que estéis disfrutando con la experiencia. Tal y como lo cuentas, estoy segura de que aunque cuando empiece a irte se disguste, tu peque va a llevar esto de la mejor manera posible. Un abrazo.

  8. Hola! Soy la mami del ensanche que tenía dudas sobre quién acompañaría al peque durante el periodo de adaptación, y no puedo estar más contenta de estar haciéndolo yo. Llevo llendo tres días con él, entrando en su aula, jugando, observando, llendo a hacer los recados a los que su profe me envía…. De momento él está feliz, sueña con Natalia (su profe) y quiere volver cada día. Además yo creo que los dos nos merecemos disfrutar de esta experiencia y no sufrirla. No sé cuantos días me quedan en el cole, depende de mi niño y sus respuestas a mi ausencia, de momento estamos llevando estos momentos tan duros maravillosamente.
    Asi que te agradezco mucho la respuesta que en su día me diste y no puedo estar más de acuerdo.
    Un beso!

  9. Voy tomando nota porque aunque se quede con la abuela estoy convencida de que hay que hacer período de adaptación para ellos y también por nosotras que cuesta mucho separase.
    Como siempre un tema interesante y muy bien tratado.un beso

  10. ¡Qué bien que hayas decidido hacerlo! Ya me he leído todo lo que has publicado, me gusta mucho, ya tienes una seguidora más. No sólo no me importa que me menciones sino que me encanta que lo hagas. Un abrazo fuerte.

  11. Buenas! Me ha gustado mucho esta entrada, para tenerlo en cuenta.

    He abierto un Blog sobre lo que vamos estudiando (en mi blog personal no pegaba) “Bebés y Niños: Educación y Vida” -> http://educacionyvidabebes.blogspot.com.es/ (me vendrá bien para resumir lo que hemos dado y vamos dando en clase e irlo estudiando). Espero que no te importe que te anexe y te mencione en algunos ejemplos ;D. Quiero resumir lo que dimos en 1º poco a poco, para tenerlo siempre a mano, esté donde esté.

    Un saludo!

  12. Por regla general, tenemos que dejarlos solos demasiado pronto. Ojalá encontréis un centro donde podáis acompañarla. No descartéis otras alternativas, cada vez más familias optan por proyectos autogestionados, madres de día, etc. Donde no hay tantos niños para una educadora y se respetan más sus ritmos individuales. Tengo que escribir sobre esto, me pongo con ello. Un abrazo.

  13. Que momento más complicado. Cómo se prepara uno para esa situación??.
    Nuestra hija tendría que empezar en Marzo con 11 meses, si no continúa mi mujer con la excedencia, y ya lo estamos pasando mal solo de pensarlo. Entiendo que no es la mejor manera de afrontarlo, porque si para nosotros no es una situación agradable, no la podemos pedir que esté tranquila y alegre cuando llegue el momento.

    Cuando nos toque, trataré de que sea lo más agradable posible. Tengo la intención de acompañarla a la guardería y jugar un poco con ella y con los demás niños y niñas, aunque sean solo 5 minutos (si me dejan), para que, como dices, tenga una visión más amable del lugar. Pero no se lo que sucederá, y esto me da mucho miedo. Pienso en que puede que se ponga a llorar y me ponga ese pucherito que me desarma, mientras me mira con esos ojitos de “no me abandones papá”, y tengo miedo de no poder soportarlo.

    En las guarderías que hemos mirado no hacen el período de adaptación en familia. Pero gracias a tu artículo tenemos una cosa más en la que pensar, y realmente nos gustaría acompañar a nuestra hija en los primeros días.

    Un abrazo.

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