Las mascotas están mejor con una familia, nuestras hijas e hijos también

Foto tomada de petsecuador.org

Hace unos días escuchaba en el telediario que existen plataformas que ponen en contacto a propietarios de mascotas con cuidadores para emplear alternativas más respetuosas durante sus vacaciones o en días en que no pueden hacerse cargos de sus perros, gatos y otras mascotas. Tras ver la noticia sentí la necesidad de compartir esto que me preocupa con vosotras (personas que me leéis).

Este verano vino a mi pueblo un amigo que viaja en su caravana con su perro, me llamaba la atención como, cuando yo le contaba como los abuelos y las abuelas, consentían a mi hija cosas que nunca nos habrían permitido a su padre o a mí, él siempre encontraba una similar sobre su perro y su madre, como ella veía bien que subiera a las sillas de la cocina o se subiera a la cama y cosas similares, os podéis hacer una idea.

Una mascota y más, si es un perro o un gato, en condiciones normales, se convierten en un miembro más de la familia, esto entiendo yo que es algo normal y razonable. Esto en cualquier caso, más aún cuando las personas que conviven con su perro o su gato no tienen niños o niñas en casa y más si están solas, persona y mascota. Se tienen el uno al otro, la una a la otra y lógicamente se tienen que cuidar y mimar, ¿quién va a hacerlo si no?

Las plataformas de las que hablaban en televisión eran dos, Gudog y Pet & Net. En el reportaje explicaban cómo eran seleccionadas las personas que cuidaban a las mascotas en vacaciones, en días sueltos y también en aquellos casos en que los sacan a pasear porque sus dueños y dueñas pasan muchas horas fuera o no pueden por el motivo que sea. También explicaban cómo, antes de dejar a sus perros y sus gatos en vacaciones, comprobaban si se sentían a gusto con la persona y con las mascotas que esta tuviera, si ese era el caso, para asegurarse de que iban a estar bien durante su ausencia. Hasta aquí todo muy razonable y muy respetuoso, perfecto.

La reflexión que me surge a partir de todo esto es cómo es posible que las familias vayan haciéndose cada vez más conscientes de que su perro o su gato es un ser que merece estar en las mejores condiciones y como venden estas plataformas la idea de que sus mascotas están mejor en un ambiente familiar y no en jaulas o en espacios hacinados y esta realidad convive con la de niños y niñas que sí quedan en estas condiciones no ideales, a veces, otras, lamentables. Niños y niñas que quedan al cuidado de personas desconocidas sin hacer una adaptación como la que os contaba que sí se hace con las mascotas, al cuidado de personas que no han sido entrevistadas ni seleccionadas por las familias, donde no se ha comprobado que el niño o la niña se siente cómoda en ausencia de su familia y en espacios que dejan mucho que desear en muchos casos. Hay ocasiones, en que se deja a los pequeños y pequeñas llorando mientras nos vamos sin hacer ningún tipo de comprobación, muchos centros no permiten la entrada a padres y madres más allá de la zona de recepción, en ocasiones, lo recoge una persona pero luego quedan al cuidado de otra u otras que no conocen directamente a las familias.

Uno de los mensajes que lanzaban estas plataformas es que las mascotas están mejor en un ambiente familiar que en una residencia, los niños y niñas también. Están mejor con otra familia que a ser posible tenga niños y niñas que sean respetuosos en la convivencia, tal y como se busca en esos cuidadores y cuidadoras estupendos que seleccionan para estas empresas. Pero la realidad es que apenas se conoce el trabajo de las madres de día que podría ser una alternativa similar, hay familias que no contemplan que un niño se quede con otra madre que a su vez tiene otro niño porque sienten que no lo atenderá bien, que en los conflictos defenderán los intereses de su prole en perjuicio de los otros niños y niñas, entonces se quedan mejor en un aula con otros 19 niños y niñas al cuidado de una sola persona que lógicamente, tiene que hacer encaje de bolillos para atenderlos a todos.

Hace unas semanas, una adiestradora canina se ponía en contacto conmigo para pedirme información sobre lo que escribí de la contención física y las rabietas, al parecer, esta técnica se usa también con perros y quería documentarse para profundizar un poco más. Cuando estas cosas ocurren, es inevitable que una se plantee por qué no todos nos movemos en la misma dirección, ya sé que hay tantos estilos como personas y que no hay verdades absolutas, al contrario, cada persona tiene la suya. Aún así creo que la reflexión es necesaria.

Sé que hay todo tipo de situaciones: familias que tratan con respeto a sus hijos e hijas, algunas de ellas tienen mascotas respetadas, otras no tienen. Familias que respetan a sus hijas pero no a su perro, otras que respetan al animal más que a sus hijos. Sé que hay personas que maltratan a ambos. Familias que se escandalizan cuando escuchan que se respete tanto a un perro. Personas que son estupendas con todos los seres vivos que encuentran. Y así un largo etcétera con todo tipo de opciones. También soy consciente de que, muchas veces, no hay alternativa y las familias hacemos lo que podemos y no lo que queremos.

No controlo mucho este tema, pero Lucía Etxebarría en el Club de las Malas Madres, una obra que escribió junto a Goyo Bustos, explicaba como las leyes que protegen a los animales en EEUU estaban mucho más desarrolladas que las que protegían a los niños y niñas. Al parecer, allí lo que ocurre en las casas pertenece al ámbito doméstico y nadie puede entrometerse. No sé si habrá habido cambios desde entonces. En España, ocurría lo mismo antes del desarrollo de la normativa sobre violencia de género, de esto no hace tantos años, con la diferencia de que nuestra normativa para proteger a los animales no está muy desarrollada aún. Cada país gestiona de una manera este tipo de temas porque es algo muy cultural, o así lo veo yo.

En cualquier caso, sigue admirándome cómo funciona la especie humana, con sus niños y niñas, con sus perros, gatos y otras mascotas… Ojalá logremos que lo normal sea el respeto a personas y animales y no haya que preocuparse, como me pasa a mí cuando veo niños y niñas en condiciones lamentables y mascotas en las mejores manos. Ojalá todas las familias buscaran las opciones más adecuadas a las necesidades de sus hijas e hijos o su perro.

Me encantaría que compartierais vuestras reflexiones al respecto, las personas que tenéis mascotas y no niños, niñas y no mascotas o aquellas que no tienen ninguna de las dos pero han reflexionado al respecto sobre ello. Os espero en los comentarios. Un abrazo y feliz verano.

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2 thoughts on “Las mascotas están mejor con una familia, nuestras hijas e hijos también

  1. Para empezar, como madre de un bebé y dos gatas, a las que considero parte de mi familia, son seres sintientes, así que me rijo por el “trátalos como te gustaría que te hubiesen tratado y te tratan a ti”.

    Me parece genial y necesario que busquen los mejores sitios para guardar a los animales. Si bien es cierto que con los niños la gente mira menos, hay que pensar que a los niños en un delito gravísimo que ocurran “ciertas cosas”, pero si es un animal ni te puede decir qué le ha pasado ni si es maltratado podrás saberlo inmediatamente, ni si no le han dado de comer durante dos días o si le han sacado a pasear. Así que hay que buscar mucho si quieres lo mejor.

    Por eso creo que la gente mira más donde deja y con quién a sus animales que a los niños, que dan por hecho que les van a tratar bien, primero porque te lo pueden decir y luego porque es más fácil darte cuenta de que algo no va bien.

    Ahora al caso: yo no dejaría a mi hija ni siquiera con algunos miembros de mi familia. En cambio a mis gatas no las saco de casa y pido a amigos de confianza/familia a cuidarlas. Los gatos pienso que son más fáciles de cuidar para familias que se mueven mucho y pasan cortos y largos perdiodos de tiempo fuera de casa. Conscientes con eso y deseando tener un perro, no lo tenemos precisamente porque no podríamos darle todo lo que se merece. Ahí está el problema de los abandonos y de no saber qué hacer en vacaciones. Con niños puedes viajar y te ponen en todas partes descuentos y beneficios para que no supongan un gasto considerable, con un perro…veo a amigas y familiares tener que cambiar todo plan por los perros, buscar mucho y desembolsar más dinero aún para que no les falte nada, y nosotros no podemos permitirnos tanto.
    Hay gente que no está dispuesta a eso y no es consciente de las necesidades de ese animal y aún así los tienen…a esos no les dejaría tener animales por el riesgo de abandono que supone. Y por abandono me refiero a: dejarlos en la carretera, sacrificio, perrera/protectora, buscar un familiar porque “no me puedo hacer cargo”, mensaje de ayuda por una alergia repentina…el que tiene un animal sabe sus necesidades y se adopta/compra con sus consecuencias. A un bebé/niño no le dejas en otro sitio cuando ya te has cansado o sientes que te sobrepasa. Un animal igual. Se tiene con sus consecuencias, si no, cómprate un peluche y no tengas hijos tampoco.

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